<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7509123833564804866</id><updated>2011-04-21T17:05:30.936-07:00</updated><category term='Drama'/><category term='Absurdo'/><title type='text'>La biblioteca de Novigrado</title><subtitle type='html'>Un hogar de cuentos y relatos</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://novigrado.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://novigrado.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Enric</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04630383211831165064</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SN2IhvTcYnI/AAAAAAAAACw/rwGqsgffeV4/S220/yops2.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>5</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7509123833564804866.post-4397165933250084731</id><published>2008-12-25T14:48:00.000-08:00</published><updated>2008-12-25T15:15:49.205-08:00</updated><title type='text'>El hombre de los calcetines rojos.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SVQUHprGp1I/AAAAAAAAAFE/Fm-8y4Uux_c/s1600-h/200x0-7-75-1-a0.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 217px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SVQUHprGp1I/AAAAAAAAAFE/Fm-8y4Uux_c/s400/200x0-7-75-1-a0.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5283870384490719058" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando desperté, me dí cuenta de que aquel individuo llevaba calcetines rojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no sé cómo no pude darme cuenta de ese detalle antes. La verdad es que lo explicaba todo, y nada a la vez. ¿Qué tenía de especial? Probablemente nada, pero eso es lo que lo hacía inquietante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es extraño que una sóla prenda se convierta en la clave de todo un misterio como el que se halló ante mí. Y ese misterio, por insólito que parezca, tenía forma humana. Aquel misterio eran dos ojos, que observaban tranquilos. Era la boca que los acompañaba, que estaba siempre cerrada. Era el aura de misterio que envolvía a aquel muchacho lo que hizo que no me fuera indiferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía recuerdo la primera vez que pasó delante de mis ojos. Fue un golpe fortuito, al girar una esquina. En cuántas películas baratas y canciones comerciales había oído relatar situaciones similares, y siempre me habían parecido ridículamente irreales. ¡Válgame Dios, pese a mi ateísmo, qué reales me parecieron esas canciones de la radio! Es un tópico extendido decir que sólo cuando alguien está enamorado entiende esas canciones, o que todo el mundo puede ser poeta. Pero yo prefiero huir de esas fáciles convenciones sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fue amor, ni siquiera atracción física lo que sentí. No es fácil de describir. Simplemente, necesitaba conocer a aquella persona. Era una obsesión, era una necesidad. Esa persona tenía que formar parte de mi vida de alguna manera, la necesitaba como el agua, como el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero para qué lo necesitaba? ¿Para qué lo quería? Hasta ahora, nunca había tenido el total convencimiento de saberlo. Sin embargo, por fín lo había visto. Era así de sencillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté de mi cama, con una sábana que apenas me tapaba. Ahí estaban esos dichosos calcetines, sobre la silla de mi habitacion, colgando inertes. Ni siquiera me atreví a cogerlos. Ahí estaba todo el foco de aquella irracional atracción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simplemente, habían sido los calcetines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel muchacho, cuyo nombre ni siquiera había llegado a conocer, se estaba duchando. Su figura se reflejaba translúcida detrás de la cortina. Durante un momento tuve la tentación de quedarme y poder hablar, e incluso explicarle el por qué aquella noche pasó lo que pasó, pero me di cuenta de que ahora había perdido todo interés para mí. Su áurea había salido de su cuerpo en cuanto aquella llamativa prenda se había separado de su carne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recogí mi ropa, me vestí, y me marché sin despedirme. Me estaba marchando de mi propia casa, pero tenía la seguridad de que el muchacho no se atrevería a robarme nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fin de cuentas, nunca dije que fuera una mujer fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FELIZ NAVIDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7509123833564804866-4397165933250084731?l=novigrado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://novigrado.blogspot.com/feeds/4397165933250084731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7509123833564804866&amp;postID=4397165933250084731' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default/4397165933250084731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default/4397165933250084731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://novigrado.blogspot.com/2008/12/el-hombre-de-los-calcetines-rojos.html' title='El hombre de los calcetines rojos.'/><author><name>Enric</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04630383211831165064</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SN2IhvTcYnI/AAAAAAAAACw/rwGqsgffeV4/S220/yops2.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SVQUHprGp1I/AAAAAAAAAFE/Fm-8y4Uux_c/s72-c/200x0-7-75-1-a0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7509123833564804866.post-8439997501264671154</id><published>2008-11-23T04:15:00.001-08:00</published><updated>2008-11-23T04:41:33.559-08:00</updated><title type='text'>Llegó a mi vida.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SSlPc-C4rbI/AAAAAAAAAE8/qTKm1Sd9EdA/s1600-h/lago-covadonga.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 265px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SSlPc-C4rbI/AAAAAAAAAE8/qTKm1Sd9EdA/s400/lago-covadonga.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271832197923909042" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cielo está nublado, igual que mi mente. Ha sido una larga noche, y una dura mañana. El destino es caprichoso, y en ocasiones parece buscar siempre empeorar las cosas al máximo. Y lo cierto es que las cosas no podía sentirlas peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y por qué? Mi vida está en un buen momento. Todo marcha sobre ruedas, un prometedor futuro parece esperarme a la vuelta de la esquina, los diferentes proyectos que inicié han marchado por buen camino. ¿Por qué de la noche a la mañana todo de repente ha parecido convertirse en un infierno? ¿Por qué todo parece ir tan endemoniadamente mal?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad sé la respuesta, pero no quiero aceptarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en guerra con la realidad. La realidad es cierto que no gusta a nadie, pero siempre fui muy receptivo con ella, aceptándola en su mayor medida. Pero ahora no puedo aceptarla. No quiero ni puedo, porque la realidad (o quizás incluso yo mismo) se ha puesto completamente en mi contra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que he perdido el control sobre mi vida. Mi ideal de ser yo el dueño de mi destino ha entrado en crisis, y se tambalea. Deseo controlar esta situación y encaminarla hacia lo que es mejor para mí, pero no puedo. Mi mente me agobia, me ataca, me coge desprevenido y me deja abatido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así son sus ataques. Mi mente se levanta en un momento inesperado y me hiere gravemente. Entonces es el momento de actuar, de interpretar, y de intentar fingir que nada pasa, pero en cuanto la soledad me envuelve, caigo abatido y derrotado. Me siento débil contra un lado oscuro de mí mismo. Una voz dormida de mi interior parece querer apoderarse de mí, al más puro estilo del doctor Jekyll y Mr. Hide. Pero no puedo hacer caso de esta voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué? Pues porque no puede ser. No puede ser de ninguna de las maneras. Quizá bajo otras circunstancias hubiera podido ser, pero lo pasado, pasado está, ya descarriló el tren. Es cierto que podría intentar llevar el tren de nuevo a sus railes, pero precisamente es imposible pq estoy gravemente herido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para poder encarrilar ese tren necesito fuerza, una fuerza que no tengo. Los ataques de mi mente me han dejado muy gravemente herido, y me está costando mucho levantarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo esto... ¿Por qué? ¿De dónde viene?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues porque llegó a mi vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, llegó a mi vida de manera inesperada, y nunca pensé que se convertiría en lo que ahora es. Aunque lo cierto es que estas cosas no se eligen. Ha sido una situación parecida a las otras dos ocasiones en que me pasó, y en esas últimas dos ocasiones me costó años recuperarme de las heridas. Sólo espero ser ahora más fuerte y necesitar menos tiempo para recuperarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó a mi vida, y yo no lo supe hasta mucho después. No quise verlo como algo especial. Las circunstancias jugaron en mi contra en un momento determinado, y escogí obedecer a mis ideales y no a lo que me convenía en aquel momento. ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué? Quizás fue eso precisamente lo que hizo que todo se volviera en mi contra, pero ya no sirve de nada darle vueltas. Pasó lo que tuvo que pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y llegó a mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora mi vida se ha convertido en un infierno...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... ¿Pero por cuánto tiempo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7509123833564804866-8439997501264671154?l=novigrado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://novigrado.blogspot.com/feeds/8439997501264671154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7509123833564804866&amp;postID=8439997501264671154' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default/8439997501264671154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default/8439997501264671154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://novigrado.blogspot.com/2008/11/lleg-mi-vida.html' title='Llegó a mi vida.'/><author><name>Enric</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04630383211831165064</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SN2IhvTcYnI/AAAAAAAAACw/rwGqsgffeV4/S220/yops2.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SSlPc-C4rbI/AAAAAAAAAE8/qTKm1Sd9EdA/s72-c/lago-covadonga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7509123833564804866.post-6558265303733805271</id><published>2008-09-24T09:34:00.000-07:00</published><updated>2008-09-26T04:32:57.887-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Absurdo'/><title type='text'>Hablando en serio</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SNzGyZkrpiI/AAAAAAAAACM/3DiHbQ4_YrM/s1600-h/helen12.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SNzGyZkrpiI/AAAAAAAAACM/3DiHbQ4_YrM/s320/helen12.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5250289834767656482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Imagen: "El cuarto hundido", de Helen Escobedo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero vamos a ver... no puedo creer que me estés hablando en serio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El señor Alonso estaba sentado en el sofá de su casa, hablando con el viejo amigo que lo acababa de visitar. Alonso tenía un aspecto cómico. Vestía un albornoz viejo azul, y estaba usando a modo de zapatillas unos mocasines desgastados, impresentables para llevar por la calle. Su escaso pelo se encontraba alborotado, como si nunca en la historia hubiera conocido un peine. Lucía unas profundas ojeras, que delataban el no haber dormido durante toda la noche. Tenía un vaso de whisky en la mano, con el hielo ya prácticamente fundido del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que te he dejado las cosas muy claras, Alonso. Es lo que siempre te has merecido, y lo sabes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sujeto que estaba ante él vestía pantalones y camisa negra, los cuales contrastaban con unos zapatos de color blanco, a juego con un llamativo cinturón. Lucía un corte de pelo de peluquería, el cual delataba que era un individuo que invertía grandes cantidades de dinero en su apariencia. Se hallaba de pie frente a Alonso, observándole con los brazos cruzados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, Mario, no... no se trata de que me lo merezca o no... es que... a ver, no es normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No es normal? La muerte es algo muy natural, Alonso. Todos tenemos que morir algún día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Sí! Pero... pero... ¡¿Se puede saber qué te ha llevado a tomar esa decisión?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tal Mario hizo una pausa dramática y encendió un cigarrillo. Era un individuo que demostraba una gran seguridad en sí mismo, y la desesperación del señor Alonso no parecía afectarle lo más mínimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa de Alonso estaba endiabladamente desordenada. Podía deducirse que en el pasado había sido el hogar de alguien adinerado, pues el salón era amplio, con cómodas butacas de piel, y estanterías de madera cara. Pero los libros antigüos que debían poblar las estanterías ahora eran una alfombra en el suelo, y las butacas mostraban grotescamente su relleno interior a través de múltiples agujeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El individuo cogió una de las sillas que rodeaban la mesa de caoba del centro de la habitación, y la colocó frente a Alonso. Se sentó con el cigarrillo aún en la mano, el cual dejaba caer ceniza sobre el sucio suelo de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sabes que si no fuera yo, podría haber sido cualquier otro. La gente que te rodea te detesta, Alonso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El buen señor bajó la mirada, observando el vaso casi vacío de su mano derecha. En aquel momento se sintió como aquel vaso, vacío por dentro, y casi sin esperanza. Cerró los ojos y apretó el puño izquierdo con rabia. Al final explotó, se levantó violentamente de la butaca, y lanzó el vaso contra la pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡No, Mario, no! ¡No puede ser! ¡No puedes hacerlo! ¡NO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estruendo del vaso rompiéndose dio paso a un incómodo silencio. Alonso se quedó de pie con la cabeza baja. El albornoz se le había desabrochado, mostrando su prominente y blanca barriga. Debajo del albornoz sólo llevaba unos calzoncillos negros, de marca cara, pero tremendamente desgastados. Alonso miraba al suelo, jadenado violentamente. Mario se levantó despacio y puso sus manos sobre los hombros de Alonso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cálmate. No pasa nada, ya verás. Será rápido. Vamos, acompáñame, y acabemos con esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alonso respondió entre sollozos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, Mario, no... no quiero... no puedes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mario cogió la cara de Alonso con ambas manos y le obligó a mirarle a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos, amigo. Tranquilo. Sólo será un momento, y todo estará en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alonso acabó resignándose, y empezó a caminar pesadamente. Mario lo conducía cogiéndole amistosamente del hombro. Caminaron en un paseo lento e interminable por la casa, hasta llegar al sótano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sótano era una estancia oscura y húmeda, que en el pasado había sido una bodega que albergó algunos de los caldos más exquisitos del mundo. Ahora el único recuerdo que quedaba de ello eran barricas de roble sucias y pegajosas tiradas por el suelo de manera desordenada. Alonso puso vertical una de las barricas, y se sentó sobre ella. Mario, de pie firme en el centro del sótano, sacó un revólver cargado de su bolsillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ha llegado la hora - Mario le quitó el seguro al revólver -. Adiós, Alonso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El disparo sonó seco y breve, mucho menos ceremonioso de lo que cabía esperar. Cayó al suelo el cuerpo pesado e inerte, como un fardo, y en seguida empezó a teñir el suelo de color púrpura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos pasos pesados se dirgieron hacia el cuerpo, y empezaron a arrastrarlo por el suelo. No era la primera vez que alguien derramaba sangre en aquel sótano. La substancia pegajosa que mantenía las barricas adheridas al suelo contenía más cantidad de sangre que de vino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió una trampilla que conducía a un pozo. Allí descansaban otros cuerpos inertes, a los cuales iba a hacer compañía otro más. Así, dejó caer el nuevo cuerpo a través del agujero. Cerró la trampilla dejando que diera un estruendo polvoriento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y ya van doce - dijo el señor Alonso -. Ninguno de mis socios aguanta más de dos semanas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7509123833564804866-6558265303733805271?l=novigrado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://novigrado.blogspot.com/feeds/6558265303733805271/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7509123833564804866&amp;postID=6558265303733805271' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default/6558265303733805271'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default/6558265303733805271'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://novigrado.blogspot.com/2008/09/hablando-en-serio.html' title='Hablando en serio'/><author><name>Enric</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04630383211831165064</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SN2IhvTcYnI/AAAAAAAAACw/rwGqsgffeV4/S220/yops2.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SNzGyZkrpiI/AAAAAAAAACM/3DiHbQ4_YrM/s72-c/helen12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7509123833564804866.post-5136056969446967718</id><published>2008-09-23T10:59:00.000-07:00</published><updated>2008-09-23T15:49:31.143-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Drama'/><title type='text'>El despertar del agua</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SNkvn2IqYpI/AAAAAAAAABg/zBCB8rfCEDM/s1600-h/agua.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SNkvn2IqYpI/AAAAAAAAABg/zBCB8rfCEDM/s320/agua.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5249279202270274194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una gota de agua cayó desde el techo, devolviendo su conciencia al mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaba horas absorto en sus pensamientos. Si David no entretenía su mente con alguna cosa, probablemente se volvería loco. Se levantó del frío suelo donde estaba sentado, y empezó a deambular por la vacía estancia. Era fácil caminar en círculos, ya que no había ningún objeto que le obstaculizara el paso. Caminar siempre le había ayudado a pensar, desde pequeño recordaba haber recurrido a largos paseos para poder desbloquear su mente. Sus primeros paseos comenzaron cuando apenas contaba con 8 años, en el pueblo que le vio nacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó a recordar aquellos paseos. Se había criado en una pequeña casa de campo, en una familia sencilla, y con un círculo de amigos pequeño. Por aquel entonces siempre que tenía ocasión salía a caminar por el bosquecillo cercano, respirando el aroma de las hojas de los árboles, gozando del olor a tierra mojada, escuchando los suaves sonidos que se entremezclaban en una red deliciosa que le cubría y protegía. Muchas veces sus pasos llegaban hasta algún palo, el cual era un precioso tesoro para cualquier niño. Esos palos podían tener muchísimos usos, pero el más habitual para David solía ser el de suplir a una espada imaginaria, que combatía contra enemigos ficticios que se escondían detrás de los árboles y se enfrentaban a él. El caballero de más brillante armadura, el más fiero de los piratas, o el más valeroso de los héroes griegos; cualquier personaje era bueno, y todos vivían increíbles aventuras. Esas aventuras llevaban a David hasta lugares muy lejanos, y el tiempo se hacía breve mientras caminaba y luchaba contra el aire. Sin embargo, el paseo llegaba a su fin cuando el camino desembocaba en el río. El sonido del agua y la visión de la infranqueable frontera le arrancaban de los brazos de princesas, y le hacían tocar de pies en el suelo. Era entonces cuando se daba cuenta que empezaba a hacer frío, que en breve iba a anochecer, y que en su casa lo estarían esperando. No tenía más remedio que volver, resignado, y escuchar una y otra vez las mismas palabras de siempre, las mismas obsesiones que colmaban a sus padres. Los mayores hablaban de cosas que él no entendía, pero que le marcaron por siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interrumpió su monótono caminar en círculos para mirar por la angosta ventana de la estancia. Apenas podía ver el paisaje que se dibujaba tras los muros que le rodeaban. Sabía que después de aquella pared estaba el valle; después del valle, estaba el camino del molino viejo; y más allá, empezaban las montañas, donde estaba la ermita a la que tantas veces había subido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su educación se le enseñó a amar a Dios, y a rezar todos los días. Había ido a misa todos los domingos, había pasado largas tardes al lado del capellán, y a menudo había sido monaguillo en los oficios. Le encantaba ayudar al cura, se sentía útil e importante leyendo pasajes de las sagradas escrituras ante las gentes del pueblo que asistían al compromiso semanal. Las fantasías que poblaban sus paseos y la creencia en un cielo plagado de ángeles que le esperaría al final de su vida endulzaban mucho su vida, que era una gran nube en la que se encontraba feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo iba a imaginar que un día las cosas cambiarían tanto. Intento visualizar el día en que su feliz infancia se terminó, pero fue incapaz de discriminar el momento preciso. Había sido un largo proceso. Su tiempo libre disminuía, sus paseos también. El capellán le parecía cada día más amistoso, quizá hasta llegar a puntos de excesiva confianza. Curiosamente nunca llegó a sospechar nada sobre aquel puro hombre de Dios, pero años más tarde entendió qué era lo que aquel clérigo pretendía y nunca consiguió con Daniel. El cruel destino quiso que sí lo consiguiera con el pequeño Guillermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel día, Daniel hubiera preferido que el capellán hubiera quebrado su celibato con él, y no con su hijo. Guillermo había sido el fruto de su unión con Carmen, la mujer a la que más había amado, y no pudo soportar que alguien destruyera la inocencia de su pequeño. Y ahí lo vio, arrancado de la felicidad de la infancia, cayendo sus lágrimas sobre el agua de la pila bautismal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquello fue sólo el principio. Su odio poco a poco fue creciendo. La vida le había castigado obligando a Carmen y a él a mudarse a la ciudad, a un mundo gris y sucio, en el cual los días se escurrían de forma monótona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mundo de ensueño se había convertido en una pesadilla. Los agradables sonidos del bosque fueron sustituidos por el insufrible ruido de la fábrica donde trabajaba. Dicha fábrica fue su nuevo lugar de reflexión, pues su monótono trabajo hacía imposible que su mente no desconectara de la realidad para pensar sobre sí mismo y sobre su propia vida. Aun así, pensaba que mientras tuviera a su lado a Carmen podía sentirse afortunado. Entonces, el mundo le arrebató también a Carmen. ¿Cómo podía imaginar que las idas y venidas de Carmen al despacho de su jefe, del dueño de la fábrica que le daba empleo, tenían semejantes intenciones? Sólo así había podido conservar el empleo pese al gran número de personas necesitadas que había. El destino quiso que se percatara del hecho entrando en la oficina por casualidad, quedándose absorto en la imagen que se plasmó ante sus ojos. Sólo la caída de un vaso de agua le hizo despertar. El estruendo del vaso quebrándose contra el suelo, del agua recubriendo el suelo y rozando la suela de sus zapatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién lo podía culpar entonces de los crímenes que cometería después? Nadie podía entender lo que había pasado durante toda su vida. Nadie podía imaginarse hasta dónde había llegado su odio hacia el mundo, hacia todo lo que le rodeaba, hacia todo lo que veía y oía. Así pues, un día substituyó el palo con el que jugaba de niño por un fusil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra. ¡Qué divertida parecía en los libros de historia! Los soldaditos de plomo, con sus alegres uniformes y sus graciosos sombreros habían sido un juguete muy habitual en su niñez. En aquellos momentos él hubiera querido ser un soldadito de plomo de colorido uniforme, pero tuvo que conformarse de mayor con ser un soldado de carne y hueso, sin uniforme, y con una terrible misión por delante. La guerra se lo quitó todo. Perdió a Carmen. Perdió a Guillermo. Sólo se tenía a sí mismo, y no iba a tardar en perder eso también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sonido metálico sonó a sus espaldas. Las puertas de su celda se abrieron, y dos hombres entraron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es la hora. Acompáñanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel sabía dónde iban. Mientras caminaba, en medio de aquellos dos hombres, empezó a pensar cómo había llegado hasta allí. La guerra había estallado hacía tres años. Había sido una guerra llena de ilusiones, pensó que el mundo al fin iba a cambiar. No paraba de oír que ganarían, que la revolución estaba cerca, y triunfaría. Abrió fuego contra mucha gente. El capellán que había abusado de su hijo cayó frente a un disparo de su fusil. El empresario que le había contratado y que ocasionalmente abusaba de su amada Carmen también había caído. Consideraba que todos ellos merecían morir, pero a fin de cuentas... ¿Quién era él para decidir quién debía vivir, y quién debía morir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La opaca luz del amanecer molestó ligeramente sus ojos cuando salieron al patio. El pelotón de soldados estaba esperándole. Su conciencia estaba tranquila, y su corazón latía a velocidad normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiso que le vendaran los ojos. Los vencedores de la guerra habían decidido que él debía morir, igual que murieron el capellán y el empresario. ¿Lo merecía también David? Muy probablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cielo empezó a nublarse. Vio ante sí a los hombres que iban a segar su vida. Aunque en un primer momento quiso mirarles a los ojos en el momento crucial, al final decidió cerrarlos. Su mente, una vez más, voló lejos de donde él estaba. Su mente volvió a los bosques, a los paseos de su infancia. Volvió a las aventuras con un palo en la mano. Volvió a los sonidos suaves a través de los árboles. Volvió al olor de tierra mojada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y comenzó a llover.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7509123833564804866-5136056969446967718?l=novigrado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://novigrado.blogspot.com/feeds/5136056969446967718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7509123833564804866&amp;postID=5136056969446967718' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default/5136056969446967718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default/5136056969446967718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://novigrado.blogspot.com/2008/09/el-despertar-del-agua.html' title='El despertar del agua'/><author><name>Enric</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04630383211831165064</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SN2IhvTcYnI/AAAAAAAAACw/rwGqsgffeV4/S220/yops2.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SNkvn2IqYpI/AAAAAAAAABg/zBCB8rfCEDM/s72-c/agua.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7509123833564804866.post-657731229716264022</id><published>2008-09-23T06:54:00.000-07:00</published><updated>2008-09-23T08:01:57.727-07:00</updated><title type='text'>Bienvenidos a la biblioteca</title><content type='html'>Ha nacido un nuevo blog, que será hogar de cuentos y relatos de toda índole.&lt;br /&gt;El único objetivo es compartir mis historias con cualquiera que desee leerlas, y que disfrute tanto leyendolas como yo escribiéndolas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Sé bienvenid@, amig@, a la biblioteca de Novigrado! :D&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7509123833564804866-657731229716264022?l=novigrado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://novigrado.blogspot.com/feeds/657731229716264022/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7509123833564804866&amp;postID=657731229716264022' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default/657731229716264022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7509123833564804866/posts/default/657731229716264022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://novigrado.blogspot.com/2008/09/bienvenidos-la-biblioteca.html' title='Bienvenidos a la biblioteca'/><author><name>Enric</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04630383211831165064</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_oKG3y5YuVYw/SN2IhvTcYnI/AAAAAAAAACw/rwGqsgffeV4/S220/yops2.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
